Sobre lo natural y lo orgánico

Por: EcoPola
Fotos por #ojodemostro @Fernando Sileo para #arthumus

Todos queremos sentirnos bien, consumir productos sanos, locales, socialmente responsables, pero a veces es difícil saber cuáles son y dónde encontrarlos. Las etiquetas de los productos que compramos, usan y abusan con letreros “100% natural”, otros apuntan “sin OGM” o “sin Gluten” y no todos sabemos a lo que se refieren realmente y muchas veces son deliberadamente confusos.

La palabra viene del latín organius y significa que presenta condiciones o aptitudes para tener vida. De ahí que se utilice por analogía para los medios de comunicación por ejemplo. Cuando se trata de alimentos, la palabra “orgánico” originalmente se refiere a todo aquello que en base al carbono e hidrógeno crece o existe en la naturaleza. Todas las frutas y verduras en los mercados son naturales, es decir: se plantaron, crecieron y se recolectaron, pero no quiere decir que estén libres de tóxicos, que no utilicen semillas genéticamente modificadas o que  estén bañadas con herbicidas o fertilizantes sintéticos y compuestos dañinos para la salud. Resumiendo, todo lo orgánico es natural pero no al revés, no todo lo natural es orgánico. Podemos decir que lo orgánico si es sinónimo de ecológico.

La etiqueta de “orgánicos” surge para responder a la creciente demanda de alimentos cultivados siguiendo métodos tradicionales, sin sustancias químicas sintéticas ni tóxicas. Porque éstas no sólo se depositan en los frutos, sino dentro de la tierra y se quedan ahí. La tierra tarda mucho tiempo en regenerarse. Por esto, si un alimento no viene respaldado por una certificación como de SAGARPA, de CERTIMEX o USDA Organic (y muchas más según los países de origen), lo más probable es que no se trate de un producto verdaderamente orgánico y sano. Pero cuidado, existen  pequeños productores que trabajan arduamente en agricultura diversificada que protege los ecosistemas y ranchos permaculturales que merecen toda nuestra confianza aunque no tengan certificación ya que es costoso obtenerlas. Una manera de asegurarnos de esto es acercarse a tiendas especializadas como ArtHumus en Playa del Carmen, quienes revisan los procesos y certificaciones de todos los productos que proponen y sobretodo debemos verificar las etiquetas de todo lo que consumimos.

Lo más importante para mantener la salud de nuestros alimentos es la de proteger la tierra fértil en la que crecemos nuestra comida, proteger nuestras semillas criollas y apoyar a productores locales que se esfuerzan en producir con respeto hacia la naturaleza. Consumir productos orgánicos ayuda a proteger la bio-diversidad, la salud de todos nosotros y de las generaciones por venir.

 

2 comentarios sobre “Sobre lo natural y lo orgánico

  • el 3 Agosto, 2017 a las 12:27 am
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    Proud of you sis…. lov ya carnalita!

    Respuesta
  • el 3 Agosto, 2017 a las 6:23 pm
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    Me parece excelente este punto de vista. Los productos orgánicos están secuestrados por las certificadoras y esto puede confundirnos en cuanto a lo importante: que sean orgánicos, No que sean certificados; ya que una certificación es cara y complicada y un productor pequeño, bien intencionado y con amor por la tierra se enfrenta ante grandes retos y puede resultar desalentador.
    Por otro lado, también el consumidor necesita la certeza de que sus productos realmente sean lo que dicen ser, por lo que considero que Arthummus viene a ser un pionero y a aportar una de las primeras piedras en esta lucha, un guardián de la tierra y de los hombres que con una ética y valores intachables e incorruptibles, velan por el verdadero fin de la permacultura más allá de la agricultura orgánica: Salvar a la madre tierra y salvarnos de la autodestrucción. FELICIDADES!

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